
No va existir un cambio radical provocado desde un grupo de personas, el cambio es de a uno, si uno cuida su árbol hace inevitablemente más lindo al bosque.
No hay que vivir esperando que el país esté mejor, que el cielo se ilumine o que mis amigos colaboren con mi causa. Se feliz y si puedes contagiar a alguien, si cada uno se ocuparía de su felicidad todos seriamos felices, si cada uno de nosotros vive con amor, veríamos amor en todos lados. No necesitamos a ningún grupo de personas que nos representen y nos digan que nos darán las condiciones necesarias para ser feliz.
Aprende a poner al corazón antes que la cabeza, decide con amor y luego con el pensamiento, nuestra mente puede hacer cosas maravillosas, increíblemente maravillosas, pero poco sabe de vivir, es el corazón quien te guía en la vida.
Equivocadamente escuchamos más al miedo que al corazón, eso no está bien. ¿Hacia dónde dirigimos lo que sin sentido creemos que es nuestra libertad? ¿Que emoción antecede nuestros pasos?
Vivimos en un tiempo en donde la ciencia nos explicó varias cosas y esta explicación nos hace responsables. Tenemos una estructura mental que con el afán de protegernos y mantenernos a salvo no nos hace explorar lo mágico de este universo, pero somos nosotros que a pesar de nuestras creencias tenemos que romper esa quietud que nos saca de ese piloto automático hacia ningún lado.
Nuestro universo es un misterio, es muy poco lo que entendemos de él, pero es aquello que sí sabemos lo que nos hace responsables. Ya no tenemos que pedirle al Dios Thorn para que haga un trueno y llueva, ya sabemos porque llueve.
Sonríe a lo que percibes, haciéndote responsable de las consecuencias de tus acciones, son ellas las que construyen tu identidad. Haz que antecede el corazón a tus pensamientos y la consecuencia va a ser que tus acciones hagan más lindo al bosque.
Desconocemos la gran mayoría del funcionamiento de este universo y es integrar aquello que desconocemos lo que nos da libertad, hay una minúscula parte, que sí sabemos cómo funciona y es ella la que nos responsabiliza, NO SABEMOS QUE NOS PONE DE PIE, PERO SOMOS NOSOTROS QUIENES CAMINAMOS.
Ariel Baldellon 🪄