
En estos tiempos en los que las personas de este mundo están en constante cambio, es normal que estas se sientan confundidas, inquietas, vacías o hasta perdidas. Pero lo que muchos no saben es que quizás lo que está sucediendo es que están transitando el despertar de su conciencia.
El despertar de la consciencia se refiere a la comprensión profunda de lo infinito y misterioso de nuestro ser, de nuestras emociones, pensamientos y acciones. Es hacer consciente aquello que antes estaba oculto en nuestra mente, en nuestro corazón, en nuestro ser. Es un proceso de descubrimiento y de crecimiento personal que nos permite ampliar nuestra percepción del mundo y de nosotros mismos.
Uno de los aspectos a integrar en el despertar de la consciencia es el Amor Incondicional. Este no es un amor basado en condiciones o intereses, sino es aceptar al otro tal y como es, sin juzgarlo, ni criticarlo. Es un Amor que va más allá de las apariencias o circunstancias externas, es un amor que nace del corazón y no desde nuestra mente y es capaz de transformar nuestras vidas.
Precisamente, el poder del corazón es otro de los aspectos que se comprenden con el despertar. El corazón es un órgano que nos conecta con nuestros sentimientos más profundos y con el misterio del universo. Es el lugar donde reside la intuición y la sabiduría. Cuando aprendemos a escuchar a nuestro corazón, somos capaces de que junto a la coherencia en las decisiones y acciones que tomemos vivamos en armonía y plenitud.
Ampliar la percepción es otro de los beneficios del despertar de la consciencia y es el que a mi personalmente me encanta. Cuando nuestra percepción se amplía y rompe los límites de nuestros cinco sentidos, somos capaces de ver al universo y la realidad de una manera más amplia, compasiva y amorosa. Vemos más allá de las apariencias y comprendemos que todo está interconectado. Nos damos cuenta de que cada ser vivo tiene una misión y que todos somos importantes y necesarios en este plan cósmico y álmico.
Un aspecto que también me encanta es el de conocernos a nosotros mismos. Cuando nos damos cuenta de quiénes somos, entendemos nuestras fortalezas y debilidades. Aprendemos a aceptarnos tal y como somos y a amarnos en ese proceso. Darnos cuenta de que somos hacedores de milagros es el primer paso para percibir los milagros en nuestra vida y en la de los demás.
No te preocupes si te encuentras empezando a ver al mundo de una manera distinta al resto, no te preocupes si ves amorosidad y compasión en donde otros no la ven. Confía en tu visión de mago y en el proceso en el que estas. Sigue adelante alienado a tu intuición con mucha valentía y determinación que NO TE ESTAS VOLVIENDO LOCO, ESTÁS DESPERTANDO.
Ariel Baldellon 🧙🏻♂️