
Vivir con la intención puesta en lo que anhelas desde el corazón, es tomar el control de tu vida, hacerte consciente de tus acciones y las consecuencias de estas.
Entiendo que la rutina diaria distrae, pero no debemos permitir que mate la intención que le ponemos a cada decisión que tomamos. Es muy distinto llevar a cabo nuestra rutina diaria solo por el hecho de hacer lo que “tenes que hacer”, que hacer lo rutinario pero con una intención de fondo, la cual nace desde nuestro interior.
La realidad es que las respuestas están en nuestro interior y no en lo que percibimos filtradamente del exterior, todo lo que se gesta desde nuestro espíritu, sin lugar a dudas tiene un impacto distinto en la manifestación de nuestra realidad.
Hábitos como la meditación, auto-observación y desarrollo constante son cuestiones que te van a acercar a esta mágica y transformadora conexión con tu interior.
¿Qué tiene que ver la meditación con esto?
La meditación es una herramienta que ayuda en el proceso de tu conexión con nosotros mismos, con aquello que sin dudarlo somos y muchas veces desconocemos. Meditar guía el proceso de vivir inspirado, vivir descubriendo que es lo que genuinamente quieres y no lo que te hacen creer que deberías querer.
Cuando se aprende a escuchar ese susurro interior y actuar alineado con eso, experimentarás una libertad totalmente distinta a la habitual y experimentarás una nueva forma de ser tú en este mundo.
Cuando más te conectes contigo mismo, más asertivo vas a estar en tus decisiones ya que eficazmente vas a poder centrarte en lo que realmente más importa en tu vida y así luego vivirás intencionalmente con estas cuestiones en tu mente.
La intención que logramos que tenga lo que hacemos, es determinante para distinguir distinta tú realidad, si nuestra intencionalidad está alineada con esas corazonadas interiores sin dudas te acercaras a VIVIR INSPIRADO EN LO QUE REALMENTE QUIERES Y NO EN LO QUE DEBERÍAS QUERER.
Ariel Baldellon ✨