
La vida no es una línea recta hacia un objetivo, es un espiral, un bucle, un misterio siempre en renovacion.
Nuestra «realidad» la podemos percibir como un sueño porque nada es permanente ni definitivo. Tal como en los sueños, la realidad se manifiesta a cada instante a través de nuestras experiencias, pero no podemos aferrarnos a ningún momento.
No hay un «yo» fijo, sino una conciencia que se expresa de diferentes formas. Cuando logramos desidentificarnos del ego, nos damos cuenta que no hay un «soñador», sino simplemente el sueño de la vida manifestándose.
Desde mi perspectiva actual, el título de este blog, nos invita a cuestionar la ilusión de control que tenemos sobre nuestra vida y nuestro destino. Creemos que hay metas por alcanzar y sueños por cumplir, pero en realidad todo es incertidumbre. La vida es impredecible y no podemos aferrarnos a ningún plan o ambición.
En lugar de luchar contra esta realidad, podemos aprender a fluir con ella sin expectativas. Podemos disfrutar del viaje, con sus altos y bajos, sin la necesidad de alcanzar un punto final. Cada momento es completo en sí mismo si logramos estar plenamente en presencia.
Les sugiero soltar el apego a los resultados y descubrir la perfección en lo que ya es. Solo podemos disfrutar del momento presente, pues el futuro es tan incierto como los sueños que se desvanecen al despertar, a nuestro despertar de conciencia. La vida se renueva a cada instante, no hay un ayer ni un mañana, solo este eterno ahora que se abre a cada latido de nuestro corazón. Abandonar los anhelos y entregarnos al misterio es la clave.
Así como en los sueños la realidad es fluida e incierta, la vida se recrea a sí misma sin cesar. No hay conclusiones definitivas, sólo eternos nuevos comienzos. Cada instante es una puerta que se abre a un futuro desconocido. Por esto, no debemos apegarnos a metas ilusorias ni añorar un ayer irrecuperable. Sólo nos queda disfrutar de cada paso, maravillarnos con cada nueva perspectiva, fluir con los vaivenes de la existencia. Vivir es soñar despiertos, dejarnos llevar por la ensoñación cósmica, improvisar nuestro papel sin aferrarnos a guiones predeterminados por estructuras heredadas. NO BUSQUEMOS SUEÑOS POR CUMPLIR, SINO QUE NUESTRA PROPIA VIDA SE DESENVUELVA COMO UN GRAN SUEÑO QUE VAMOS DESCUBRIENDO.
Ariel Baldellon ✨